Luis Poirier está convencido que el jardín botánico también se puede convertir en un atractivo más para los turistas, pues la idea es promover el uso racional de las orquídeas y de otras plantas ornamentales, partiendo de la investigación y recuperación de los imponentes andenes que rodean la ciudadela
Machu Picchu, Phuyupatamarka, Wiñaywayna y las faldas del Huayna Picchu.
En este sentido, el proyecto incluye la habilitación de trochas adecuadas para los caminantes, miradores y servicios turísticos que garanticen la conservación del medio ambiente del santuario. Otro de los planes inmediatos es la paulatina erradicación de árboles de eucalipto para ser reemplazados por los típicos quinuales y alisos.
Alarma contra incendios
Cuando hablamos de la depredación ecológica del santuario histórico de
Machu Picchu sólo nos queda recordar los incendios forestales que en los últimos cinco años han arrasado cientos de hectáreas, afectando incluso a la zona arqueológica. Acompañados de Luis Poirier visitamos el departamento de Manejo Forestal de la Universidad Agraria La Molina, donde Víctor Barrena Arroyo (*") nos explicó el funcionamiento del equipo de monitoreo satelital de fuegos, instalado en agosto del año pasado, que abarca todo el territorio latinoamericano. Dos veces al día, la antena de la universidad capta las señales del satélite de la NOAA precisamente cuando pasa sobre los cielos de la costa occidental de América del Sur, a 800 kilómetros de altura. La primera señal llega a las 3 y 30 de la tarde y va llenando el monitor de la computadora con franjas horizontales de colores negros y grises que poco a poco dejan entrever la silueta del Perú.
Es así como los ingenieros de la universidad van descifrando las imágenes, escudriñando cada región del país para descubrir algún incendio forestal.
"Por ahora, la cosa está tranquila -nos dice Víctor Barrena señalando los enormes conglomerados de nubes que llenan casi toda la geografía del Perú-. Es que estamos en épocas de lluvias y es casi imposible que se desarrolle algún incendio en los bosques de nuestro país".
Pero es a partir de mayo cuando la señal satelital será más útil que nunca por su gran capacidad para identificar incendios forestales. "Con el jardín botánico en Machu Picchu nosotros podremos instalar una red de estaciones de observación meteorológica en todo el santuario para complementar la información proveniente del satélite", agrega Barrena.
Toda esta información es controlada en los laboratorios de la universidad Agraria en coordinación con diversas instituciones de América Latina con las que intercambian todo tipo de información meteorológica, geográfica y de control de cultivos.
Tanto el proyecto del jardín botánico Waqankí como la reciente instalación del servicio de alarma satelital contra incendios garantizan la supervivencia del santuario histórico de
Machu Picchu, uno de los espacios ecológicos más imponentes del mundo.