
Bingham creyó que había encontrado
el
Vitcos de Manco Inca en
Machu Picchu;
creencia errada pues antiguas crónicas, que no conoció Bingham,
refieren la situación exacta de esa ciudad.
Otras referencias sobre la zona monumental en mención, antes de Bingham, pueden encontrase en el Archivo Histórico de la Universidad del Cusco, en documentos referentes a linderos y dominios de la hacienda Cutija, en la cabecera del Valle de la Convención, o en documentos de la circunscripción de la provincia de Urubamba.
Desde entonces, la viuda de Agustin Lizárraga, y hasta hoy sus descendientes,
cuestionan el informe de Bingham, pues afirman que el campesino,
joven intrépido, descubrió Machu Picchu durante
sus exploraciones cuando buscaba tierras de cultivo en el año 1900,
y se había establecido en el área antes de la llegada de Bingham.
En 1912, los arrendatarios de esas mismas tierras, eran los Señores Arteaga y Lizárraga, siendo el primero el que guió a Bingham en 1911.
Dicen que Lizárraga llegó a la ciudad perdida usando el camino de San Miguel que divide la "Plaza Santa", y que en sus visitas sucesivas encontraron algunos objetos como nichos, cerámicas, oro y plata, que vendieron a un rico comerciante muy conocido en Cusco. Esto sería verdad, en razón del carbón de leña encontrado por Bingham en las ruinas. Tan es así que Bingham escribió en sus relatos: "Nosotros sabemos que Lizárraga había sido un buscador de tesoros en estos bosque diez años antes de nuestra visita...".
Es posible que ningún otro campesino, aparte de Lizárraga, pudiera profanar el lugar, porque en la sociedad andina tiene profundo arraigo la tradición de un profundo respeto y reverencia hacia las huacas, además del temor, enraizado en su cultura, por la profanación de las tumbas de sus antepasados, pues al considerarlas protegidas, la profanación acarrea infortunio, enfermedades y muerte.
Lizárraga murió en circunstancias muy extrañas en 1912. Dejó para su viuda algunos tesoros que ella donó al convento de Santa de Clara en Cusco, después de ingresar a la confesión católica.