MACHU PICCHU
LEYENDA DE LOS HERMANOS AYAR
Cieza de León cuenta en términos semejantes la llegada de Manco y su gente al Cusco y añade que la comarca estaba densamente poblada, pero que sus habitantes les hicieron un lugar a los recién llegados.
Los mitos narrados hasta aquí, referentes a la manera como fue ocupado
por los incas el antiguo Cusco, son relatos totalmente distintos
de la versión dada por Garcilazo. La leyenda de los Ayar,
con las transformaciones de los personajes en piedras o guancas
sagradas, además de la larga peregrinación del grupo de Manco, son
episodios muy andinos, presentes también en los mitos de las otras
etnias. La trashumancia de los incas no fue la de bandas primitivas
de pastores y cazadores, sino la de pueblos esencialmente agrícolas,
preocupados sobremanera en hallar buenas tierras de cultivo.
En estas narrativas, una de las dos mujeres de Manco Capac desempeñó un rol esencial. Más arriba narramos cuando Mama Huaco, a pesar de ser mujer y teniendo fuerte liderazgo entre los hermanos, lanzó la vara que marcó el punto para la toma, posesión simbólica y posterior fundación del Cusco.
Según el decir de los cronistas, Mama Huaco cogió un haybinto, boleadora, arma de cuero trenzado con piedras en los extremos, y haciéndola girar en el aire hirió a uno de los guallas, antiguos habitantes de Acamama. Luego le abrió el pecho y sacándole los pulmones sopló fuertemente en ellos. La ferocidad de Mama Huaco aterró a los guallas que abandonaron el pueblo, cediendo su lugar a los incas.
En un estudio anterior hemos analizado la figura femenina de Mama Huaco y lo que podría significar y representar en el orden sociopolítico de los incas. Ella fue el prototipo de la mujer varonil y guerrera, en oposición a Mama Ocllo, segunda pareja de Manco Cápac. Cabello de Balboa cuenta que Mama Huaco hacía el oficio de valiente capitán y que conducía ejércitos. Esta característica masculina se explicaba en aymara con la palabra huaco, que en dicho idioma representa a la mujer varonil que no se amedrenta por el frío o el trabajo intensos, y que posee un espíritu libre.
Según Sarmiento de Gamboa, los cuatro dirigentes que comandaron los ayllus en la llegada al Cusco fueron Manco Cápac, Mama Huaco, Sinchi Roca y Manco Sapaca. Es importante recalcar que Mama Huaco es nombrada entre los cuatro jefes del grupo.
No interesa saber si los hechos fueron verídicos o míticos, lo importante es analizar la estructura social que la leyenda sugiere. Lo importante es rescatar la figura de la mujer tomando parte activa en la conquista del Cusco, luchando junto a los varones y capitaneando un ejército.
Este ejemplo, en las leyendas cusqueñas, no es único. En la guerra contra los chancas, la curaca Chañan Curi Coca era la jefa de los ayllus de Choco-Cachona. Para abundar en el aspecto mágico del mito, en la misma leyenda, comentada por los orejones, se cuenta de la ayuda proporcionada por las pururauca, piedras mágicas, que en el momento álgido de la lucha se transformaron en soldados y lograron el triunfo inca. Lo interesante en el mito es la existencia de las pururauca masculinos y femeninos. O sea, el ejército que iba a la guerra estaba compuesto de hombres y mujeres. Es decir, la guerra no era un oficio reservado sólo para los varones.
Estos mitos referentes al establecimiento de los incas son fundamentales porque revelan su cosmovisión y sus estructuras sociopolíticas. Manco Cápac y sus ayllus habitaron el Cusco Bajo y su morada fue el templo de Indicancha, mientras que los seguidores de Auca se afincaron e instalaron en el Cusco Alto o Hanan. La división por mitades tiene, en su contexto, un sentido de género y comprende una oposición y una complementariedad entre los bandos de Hanan y Hurin. Garcilazo de la Vega confirma ese criterio al decir que los hermanos mayores poblaron la parte alta, mientras que los seguidores de la "reina" eran hermanos segundos y poblaron Hurin Cusco o Cusco Bajo.
A través de los míticos relatos de Gracilazo concluiríamos que los varones de Hanan eran masculinos / masculinos, y los de Hurin masculinos / femeninos. En cuanto a las mujeres, las de abajo serían femeninas / femeninas, y las de arriba femeninas/masculinas. Los prototipos de dichas mujeres serían la femenina/femenina Mama Ocllo y la femenina/masculina Mama Huaco.
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