
Los constructores de
Machu Picchu
debieron trabajar arduamente para lograr un equilibrio
arquitectónico
con tan especial y difícil entorno. Para construir la ciudadela
utilizaron materiales de las cercanías, es decir, bloques de piedra
extraídos de las zonas aledañas, a la vez que la construcción misma
fue resultado de una increíble planificación arquitectónica para
la época.
Los antiguos peruanos la construyeron en el dorso de un espolón
orogénico llamado
Machupicchu, aprovechando cortas
laderas y la pequeñísima planicie de este gran bloque rocoso, parte
de un afloramiento pétreo de origen volcánico, de más de cien kilómetros
cuadrados de superficie.
Sobre este terreno abrupto, corto, pleno de desniveles, los incas tuvieron que diseñar un complejo que carece de las características de una ciudad convencional. Algunos especialistas señalan que el diseño urbanístico de la ciudadela y el espacio circundante, que contiene elementos que forman parte de la cosmovisión andina (montañas y rocas de gran tamaño, cuevas y manantiales), refuerza la idea de que se trató de un santuario.

Prácticamente todos los sitios existentes dentro del Santuario Histórico
de Machu Picchu sugieren la existencia de un mismo
pensamiento creador y un mismo estilo constructivo. El visitante
advierte de inmediato el uso recurrente de una serie de elementos
incas típicos, cuyo afán principal era integrar su espléndida arquitectura
con la naturaleza, aun más extraordinaria.
Todas las edificaciones en Picchu siguen el clásico estilo
arquitectónico inca: construcciones con muros de sillares
pulidos de forma regular, junturas perfectas entre los bloques de
piedra y un ligero talud o inclinación, haciendo que la base sobresalga
ligeramente con respecto a su remate. Vanos siempre trapezoidales
y uso de hornacinas y esculpidos como ornamentos arquitectónicos.
El acabado de las paredes presenta diferentes calidades, y revela una exquisita técnica a la hora de encajar los bloques a la perfección, como se observa en la pared central del Templo Principal, uno de los muros mejor logrados.

Machu Picchu limita con la altura de los cerros
en cuyas cimas los incas edificaron
altares ceremoniales,
expresando el carácter sagrado de toda la zona, así como la gran
espiritualidad de los incas, su cosmovisión religiosa expresada
en la arquitectura, impresa en colosales piedras. Machu
Picchu puede ser conocida, también, como la ciudadela de
los andenes, las escalinatas y fuentes de agua.
De las primeras,
se pueden contar más de un ciento, algunas de las cuales con cien
peldaños o más. En algunos casos la escalinata de ocho o diez peldaños
ha sido esculpida íntegramente en un solo bloque de roca de granito.
En todo el área de Machu Picchu abundan los estanques
y fuentes de agua llamadas
pacchas, labradas en piedra
e interconectadas por canales y desagües perforados en la roca.
Quizá el mayor atractivo de Machu Picchu sea tanto el asombroso nivel técnico que alcanzaron los ingenieros y constructores incas como la perfecto conjunción de las piedras graníticas con las que levantaron paredes y muros, madera (puertas y vigas) y techos de paja.
En algunas de sus edificios las uniones entre los bloques de piedra labrada alcanzan un grado de precisión tal que es imposible introducir en ellas la punta de una aguja.

Entre los
conjuntos arquitectónicos de mayor interés
se encuentran la llamada Tumba Real, ubicada muy cerca de la puerta
de la Ciudadela, el Templo del Sol, el Torreón (estructura de planta
circular), la Mansión Sacerdotal, el Templo de las Tres Ventanas,
el Templo Central, la Hundida y las fuentes que forman los llamados
Baños del Inca, los canales hidráulicos y las escalinatas, íntegramente
en piedra. Por ultimo, hay rocas de alto contenido ritual entre
las que sobresale el
Intihuatana o reloj solar.
Como consecuencia de su estratégica ubicación, donde la seguridad
fue de importante consideración, su número de templos, su calidad
arquitectónica y la cantidad de
kanchas (apartamentos para
las familias extendidas), entre muchas otras características de
Machu Picchu, existe una convicción generalizada
en cuanto a que originalmente fue un centro de poder regional dependiente
de Cusco. Es decir, era una capital política y religiosa. Ciertamente
sirvió como morada para el Inca o para cualquier dignatario superior
de la capital, así como para una nobleza seleccionada que tenía
el privilegio de tener un
Aqllawasi, algo así como un monasterio
para las mujeres escogidas o "Vírgenes del Sol", consagradas al
culto y para el servicio de la clase más privilegiada.
Machu Picchu está conformado por dos sectores: agrario y urbano. La zona agraria está conformada por terrazas de cultivos. La zona urbana está conformada por calles, graderías, canales de agua, plazuelas y otras construcciones menores. Las construcciones son básicamente de planta rectangular y de un piso. Las ventanas y portadas son trapezoidales, así como las hornacinas donde se colocaban los ídolos u otros objetos. Ya no existen techosdebido al paso del tiempo, pues se estima que fueron construidos con troncos y cubiertos con ichu (paja).