Resulta evidente que Machu Picchu fue
una construcción planificada con sumo cuidado,
diseñada minuciosamente para compenetrarse con el paisaje natural.
Es el resultado de un conjunto de experiencias únicas, donde la
obra del hombre se confunde y se integra exitosamente con la naturaleza.
La irregular topografía fue transformada en terrazas con fines agrícolas
y urbanos, mimetizándose con el entorno, pero también muestra por
lo menos dos docenas de rocas, que a manera de maquetas representan
la topografía circundante.
Al norte, frente a la ciudadela, se levanta la cumbre del Huayna
Picchu o Huaynapicchu o Waynapicchu, al sur linda con el Cutija,
al este con el Putucusi y al oeste con el valle de Ccollipani. Entre
Machu Picchu y Huayna Picchu el torrentoso río
Urubamba corre encañonado, con rumbo hacia el oriente, unos 400
mts. bajo el nivel de la ciudadela. La belleza del paisaje rodea
Machu Picchu. Es un plus de la naturaleza que resalta
su importancia arqueológica.
Teniendo como fondo el Huayna Picchu, las ruinas se dividen
en cuatro sectores.
Al NO se ubica lo que probablemente constituía
la zona religiosa principal, incluyendo la plaza llamada por Hiram
Bingham "Plaza Sagrada", el templo de las "Tres Ventanas", el "Templo
Sagrado", la "Mansión Sacerdotal" y el "Intihuatana", bloque de
piedra labrada de carácter religioso, típico de la religión incaica.
El intihuatana (lugar donde se amarra el sol) es un observatorio
solar, que permitía medir las estaciones del año y el transcurso
del tiempo, sobre la base de las proyecciones de sombras.
Al NE se ubican la mayor parte de las residencias,
siendo éstas las más espaciosas.
Al SO se encuentran las moradas de más cuidada
construcción y la Torre o Torreón, conjunto que probablemente se
podía considerar como el centro de la vida ciudadana.
Al SE, la parte inferior de
Machu Picchu,
se ubican las residencias más humildes separadas por estrechas callejuelas.
Numerosas terrazas o andenes para los cultivos, comunicados por
un complejo sistema de canales artificiales para la irrigación.
Las escalinatas en esta zona tienen un perfecto acabado. En la parte
inferior de los andenes se ubica el cementerio.
El Mausoleo Monumental es un bloque pétreo, cuyo interior abovedado, de paredes labradas, era utilizado para ritos o sacrificios.
Dentro de la ciudadela existió un sector destinado a la cárcel, en donde se aplicaban castigos a los presos, dentro de nichos de roca.
En la zona de habitaciones, existió un sector para la nobleza, grupo de casas situadas en hileras sobre una pendiente; la residencia de los Amautas (sabios) caracterizada por sus muros de color rojizo, y la zona de las
Ñustas (princesas) con habitaciones de forma trapezoide.
En tiempos incaicos se accedía a Machu Picchu por un camino, el
actual Camino Inca o Inca Trail, que une Cusco con
Machu
Picchu y en el que se encontraban sucesivamente las localidades
de Patallacta, Huallabamba, Runku Rakay, Sayacmarca, Phuyu Pata
Marca y Huiñay Huayna, cuyas interesantes ruinas de estilo típicamente
incaico subsisten aún hoy.
Desde Machu Picchu también se puede emprender una maravillosa y emocionante caminata, a través de un camino de herradura, muchas veces al borde del precipicio hasta la cima del Huayna Picchu, ubicado en la zona NO de la ciudadela, desde donde se logra una vista de inimaginable belleza, y tener la sensación de estar cerca de los dioses que acompañaron a los Incas. En el camino podrá observar grutas naturales, cavernas talladas, terrazas y escalinatas muy empinadas, que fueron talladas en la roca por los antiguos incas. Destacan los tallados en las rocas, las tumbas y mausoleos que se ubican en los márgenes de este camino. En la cima, existen muros semicirculares y andenerías.