
Como núcleo poblacional, el conjunto arqueológico
de Machu Picchu, que abarca 20 hectáreas aproximadamente, se divide
en dos grandes sectores, dos zonas bien diferenciadas
que se levantan sobre una división natural, aprovechando una falla
geológica:
1.- Hacia el sur, el sector agrícola, de cultivo,
que comprende una vasta red de andenes o terrazas artificiales anchas,
lo que queda de las que existieron en la región, la mayoría cubiertos
por vegetación espesa. Se localiza después de la entrada del hotel
turístico Por el extremo oriental de las terrazas hay cinco edificios
que quizá sirvieron para alojar a los granjeros que cultivaron este
sector.
Estos edificios son conocidos como pertenecientes al "Grupo
de Granjeros", aunque Bingham los llamó "Cuarteles Exteriores".
En el extremo superior de estas terrazas hay una pequeña construcción
de tres paredes a las que se le asigna la función posta de vigilancia,
construida en un lugar estratégico pues tiene una vista, por demás
pintoresca en nuestros días, del cañón del Urubamba en ambas direcciones.
2.- Al norte, el sector urbano, formado por diversas
construcciones y plazas, entre las que destacan el llamado Templo
del Sol, de forma semicircular, el Intiwatana o reloj solar, el
Templo de las Tres Ventanas, el Templo Principal y el llamado Sector
Cóndor. Asimismo, se encuentra una impresionante pieza monolítica
labrada, de 3 metros de alto y 7 metros de base, conocida como la
Roca Sagrada.
Este sector está dividido en 3 grandes zonas en los que se hallan los lugares rituales (templos, monumentos y cámaras funerarias), y el sector civil (con habitaciones, recintos diversos, silos, etc.)
- Barrio Sagrado, incluye el Intiwatana, el Templo sel Sol y la Habitación de las Tres Ventanas.
- Barrio de los Sacerdotes y la Nobleza (zona residencial)
- Barrio Popular, el la parte sur de la ciudad, donde se encuentran las viviendas de la población común.
Pero funcionalmente abarcaba otros sitios ubicados allí donde el terreno lo permitió y que no necesariamente estuvieron habitados, como Huayna Picchu, el Templo de la Luna, Intipunku y el Puente Levadizo. Como la única tierra cultivable que existe en el lugar es aquella que ha sido llevada a los andenes, se piensa que no debió tener una población numerosa durante todo el año.