
Sin lugar a dudas el mayor atractivo turístico del Perú es el Santuario Histórico de Machu Picchu (SHMP), ubicado en el departamento del Cusco, enclavado en una elevada montaña de exuberante vegetación amazónica. Mucha de la belleza y el encanto que rodea a Machu Picchu se debe a su espectacular entorno natural: los bosques de montaña asociado a una riquísima fauna y flora de este Santuario Histórico de Machu Picchu.
El 8 de enero de 1981, el gobierno peruano declaró a Machu Picchu Santuario Histórico de Machu Picchu, mediante Decreto Supremo N° 021-81-AA, por la necesidad de proteger los monumentos arqueológicos, valiosos vestigios de la época prehispánica y su marco paisajístico, así como las especies de flora y fauna nativas asociadas a la región.
Con una extensión de 32,592 hectáreas, es considerado como una de las maravillas del mundo y fue declarado Patrimonio Cultural y Natural de la Humanidad por la UNESCO, en 1983.

El
Santuario Histórico de Machu Picchu no sólo cumple
la función de preservar y proteger las formaciones geológicas y
restos arqueológicos dentro del Santuario, sino también, las peculiares
flora y fauna, y las bellezas paisajísticas de
los bosques circundantes El Santuario Histórico de
Machu Picchu no sólo es invaluable arqueológicamente, es el ícono
del Perú y también el de la región andina. No sólo alberga una flora
y fauna peculiar sino también contribuye a la protección de los
restos arqueológicos ubicados en él.
OBJETIVOS DE CREACION SEGUN EL PLAN MAESTRO DEL SANTUARIO HISTORICO
- Proteger el entorno natural y paisajístico así como los monumentos arqueológicos y otros bienes culturales existentes.
- Conservar los ecosistemas naturales y seminaturales, así como las especies de flora y fauna nativas, procediendo a su recuperación y restauración ecológica en los casos que así lo requieran.
- Mantener una muestra representativa del uso integrado de los ecosistemas, realizado por la cultura inca.
- Mantener muestras de obras y técnicas prehispánicas de uso y conservación del suelo, del agua y de los cultivos andinos.
- Propiciar la investigación científica, biológica, histórica, arqueológica y antropológica.
- Permitir el desarrollo de un apropiado uso recreativo y turístico, que genere ingresos al área, a la región y al país, de forma que se mantenga el equilibrio ecológico y la belleza escénica.
- Hacer posible que los visitantes disfruten y obtengan un mayor
conocimiento de los valores culturales, para su propia
educación.