La ciudadela de Machu Picchu es sólo uno de una serie de asentamientos construidos por los incas en lo que hoy es el Santuario Histórico, aunque sin duda era el más importante por su tamaño y complejidad. Nadie conoce aún, sin embargo, cuántos sitios arqueológicos existen. Así, continuamente se descubren nuevos sitios bajo el manto de vegetación.
Funciones y tipos
Si bien la mayoría de sitios son en su gran mayoría complejos agrícolas -es decir, conjuntos de andenes de distintos tamaños y formas de acuerdo a la topografía- existen también conjuntos arquitectónicos de diversos dimensiones y características que cumplieron diferentes funciones. Aquí y allá aparecen recintos a la vera del camino, conocidos como tambos, que servían de albergues a los caminantes. Otros sitios son sólo pequeñas estructuras de planta rectangular, conocidas como
huayranas (en quechua "lugar para orar"), que servían como puestos de control. Sobresalen las terrazas de cultivo, las canteras que proveían las piedras para las construcciones y las fuentes de agua abundante y segura. Hay, además, infinidad de lugares donde el único elemento son grandes piedras talladas, conocidas como huacas.
Interrelaciones
Todos los sitios están estrechamente relacionados entre sí, tanto en el estilo arquitectónico como en el tipo de edificaciones y en los arreglos básicos. Unos y otros comparten además la singular integración con la naturaleza. A fin de cuentas, todos forman parte de un solo momento de nuestra historia. En ese entonces, las benevolencias del clima de la zona permitieron que la producción agrícola alimentase a los pobladores locales, a las
panacas de la realeza Inca y a los pobladores de la ciudad del Cusco. Incluso enviaban productos al resto del Tahuantinsuyo a través del gran Camino Inca o Qhapaq Ñan.
ASENTAMIENTOS EN LA MARGEN DERECHA DEL RIO URUBAMBA
En la margen derecha del río Urubamba existen 29 sitios arqueológicos registrados hasta el día de hoy. A continuación describiremos algunos de los más importantes.
Salapuncu
Aproximadamente a la altura del Km. 84 de la vía férrea, y a 2,600 m.s.n.m., el valle del Urubamba se estrecha marcadamente debido al afloramiento de una gran formación rocosa. Los incas la aprovecharon para colocar una suerte de control de acceso a la parte baja del valle, ya que por ahí pasa el camino forzoso que desciende desde Ollantaytambo.
La Muralla
El camino que viene desde valle arriba se ve interrumpido por una gran muralla. Para sortearla, uno debe introducirse a través de un gran vano que conduce a un pequeño recinto. Luego, debe bajar por unas escalinatas hasta que al fin se traspone un gran vano trapezoidal, que mide 2.30 metros. Sólo entonces se puede continuar por el camino que sigue aguas abajo a la vera del río Urubamba.
El Gran Recinto
En la parte posterior de la muralla existe un gran recinto, único en su género y en toda la región, que mide 8 metros de largo por 3 metros de altura en promedio, con muros que tienen 1.60 metros de espesor. Como para resaltar la importancia de este sitio en el complejo sistema de manejo del espacio, existen otros elementos culturales de gran significado. Por un lado, la gran formación rocosa se encuentra decorada con pictografías, motivos que los campesinos de la zona identifican como el sol y la luna.
El Canal de Cabracancha
Más aún, en este lugar se inicia una de las grandes obras hidráulicas: el canal de Cabracancha, que recorre diversos lugares hasta irrigar la zona de Canabamba. Lamentablemente, se encuentra muy dañado por la construcción de la vía férrea. Por último, al frente de éste, cruzando el río, se erige una roca labrada conocida como huaca, de evidente uso ceremonial.
Corihuayrachina
Se trata de un segundo estrechamiento del valle del Urubamba, debido a un afloramiento rocoso que a lo largo de miles de años fue cortado por la fuerza del agua aproximadamente en el Km. 86. Los incas tuvieron que poner a prueba toda su tecnología para superar este obstáculo de la naturaleza, el que además fue aprovechado para constituir un segundo punto de control para acceder a Machu Picchu, así como para construir un puente que les permitiera cruzar a la otra margen del río. Incluso, provocando una vez más la estrecha relación con la naturaleza y lo sobrenatural, se aprovechó la formación rocosa para esculpir un sinnúmero de tallas en bajo relieve donde sobresalen formas escalonadas y hoyos, a manera de una huaca gigantesca.
ASENTAMIENTOS EN LA MARGEN IZQUIERDA DEL RIO URUBAMBA
A la altura del Km. 88 de la vía férrea Cusco-Quillabamba, que es aproximadamente donde se inicia el Santuario Histórico por su margen este, se encuentran estos asentamientos ubicados sobre las laderas medias y bajas de la margen izquierda del río Urubamba. Al igual que la margen derecha, la izquierda contiene un importante número de poblados, todos asociados a sofisticados sistemas agrícolas caracterizados por su extensión y sistemas de riego. Existen, además, evidencias de la complicada trama vial, constituida por caminos que sirven para interconectar los asentamientos.
Los sitios productivos más importantes son: Quente, Tarapata y Pacaymayo. Están conformados por amplios sistemas de andenes que cubren en cada caso un área de más de 1,000 metros de longitud por 250 metros de ancho, y se encuentran regados artificialmente por canales.
Huayna Quente
Es un sitio muy amplio y bien elaborado asentado en una lomada, sobre los 2,800 m.s.n.m. Está compuesto por cuatro sectores de andenes y un quinto donde predominan las viviendas. Se trata de uno de los extraordinarios ejemplos de la sofisticada tecnología Inca para convertir terrenos difíciles en zonas productivas. El conjunto urbano está constituido por más de una docena de ambientes, dispuestos indistintamente en diversos espacios. Se trata de recintos típicos de la arquitectura inca. Por lo general, están bien conservados, hasta tal punto que en algunas construcciones se conservan los techos incluyeno sus clavos líticos para amarrarlos.
Chacabamba
Se halla a la altura del Km. 104 de la línea del tren. Es uno de los sitios residenciales más importantes de la parte baja del valle, por ser un punto clave en la red de caminos. Se accede hasta aquí por un ramal del camino que baja por el valle y, desde ahí, se bifurca en dos: uno que va a Huayna Quente y otro que sube a Puyupatamarca.
El sitio está compuesto por varios recintos, una huaca o centro ceremonial (constituida por una gran roca que ha sido tallada a desnivel a manera de un asiento), fuentes de agua y un sector de andenes construidos sobre una planicie.
Choquesuysuy
Ubicado a la altura del Km. 107 de la vía férrea a Quillabamba, es otro de los grandes poblados unidos a la vasta red del Camino Inca. El sitio está dividido en dos sectores por un riachuelo que desciende desde Puyupatamarca y atraviesa Huiñayhuayna. El sector del lado oeste contiene la mayor concentración de recintos, en el cual los ambientes se destacan por presentar refinadísimos acabados. Junto a este sector, con rumbo al riachuelo, existen cuatro fuentes de agua, y en la parte superior se encuentra una gran puerta desde donde se abren dos caminos: uno que se dirige a Huiñayhuayna por la quebrada, y el otro que se encamina por la ladera hacia Quillapata.
Intihuatana
Próximo al Km. 121 de la vía del tren, se encuentra un centro ceremonial de gran importancia, asociado a un deslumbrante conjunto de andenes. El rasgo fundamental es su gigantesca huaca, un bloque de piedra de más de cinco metros esculpido en diferentes niveles o planos escalonados. Otro elemento importante del sitio, que denota un trabajo muy esmerado, es una fuente de agua particularmente bella, de granito blanco, con cuatro orificios de distribución. Por este punto pasaba el Camino Inca que, viniendo desde Ollantaytambo, se dirigía a Vilcabamba.